Páginas

Buscar en el blog

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Himosa amañó 11 concursos públicos en Melilla valorados en cerca de 700.000 euros

Antonio Moreno, copropietario de Himosa, recibe la placa al mérito social en 2008
junto al presidente de la CAM, Juan José Imbroda, y otros galardonados

-La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil ha encontrado, en el marco de la operación  Tosca, numerosos "indicios" y "pruebas" que demostrarían el presunto amaño por parte de Himosa S.A. de 11 procesos de negociado sin publicidad mediante la "concurrencia ficticia" con otras empresas.

-Los investigadores consideran que la empresa de 'Los Moreno' (Himosa) presentaba las ofertas en nombre de otras mercantiles, o les daba indicaciones a la hora de confeccionar las candidaturas, con el objetivo final de hacerse con los contratos evitando así una competición real.

-La Guardia Civil destaca que la Ciudad Autónoma de Melilla casi siempre llamaba a las mismas empresas que, en teoría, competían contra Himosa en los procedimientos de contratación.

La pieza separada número tres de la operación Tosca, que afecta principalmente a las supuestas irregularidades cometidas por 'Los Moreno' en materia de contratación pública, revela los numerosos "indicios" y "pruebas" que ha obtenido la Guardia Civil.

El Instituto Armado ha presentado ante el juez instructor un informe en el que analiza 11 licitaciones públicas, todas ellas en la modalidad de negociados sin publicidad, desarrolladas entre el 2010 y el 2014.

Todos los procedimientos están relacionados con la instalación de iluminación extraordinaria para fiestas como carnavales o Ramadán y con trabajos vinculados con el sector eléctrico. En los 11 procesos, los investigadores han encontrado pruebas que indicarían el juego sucio de la empresa  y que habría servido para adjudicarse los contratos valorados en 668.267,37 euros.

Las pruebas

Las tácticas empleadas para amañar supuestamente los negociados sin publicidad eran casi siempre las mismas.  Para la Guardia Civil "resulta revelador cómo en los equipos informáticos de Himosa se encontraban archivos informáticos de las ofertas económicas de las otras empresas que iban a licitar los concursos. El hecho de que las fechas de estos archivos sean en muchos casos anteriores a la fecha de presentación de las ofertas apuntaría de manera indiciaría que Himosa bien conocía, o incluso confeccionaba, las ofertas de los otros invitados".

Los investigadores han destacado que, años tras año, la Ciudad Autónoma invitaba a las mismas empresas a competir contra Himosa. Precisamente, el informe de la Guardia Civil menciona que el análisis del tráfico de correos y de los equipos informáticos "ha evidenciado cómo la empresa Himosa contaba con formatos de ofertas y documentación necesaria para presentar en las licitaciones de algunos de las sociedades que fueron invitadas de manera reiterada a estos
concursos negociados sin publicidad".

Entre las numerosas pruebas, la Guardia Civil ha encontrado un email entre dos empleados de Himosa en el que se deja claro que van a presentar las ofertas de las tres empresas concursantes.



El autor del email, Francisco Javier Dueñas, es la misma persona que en otro correo electrónico se refería a las licitaciones públicas como "concursos-tapadera".





Himosa, además de presentar las ofertas en nombre de sus competidoras, también recibía por ellas la resolución del concurso. La Guardia Civil destaca que la misma persona, Dueñas, recogía la notificación de las otras dos empresas competidoras.



El informe de la Guardia Civil cuenta con decenas de pruebas similares que apuntan en la misma dirección: el supuesto amaño de los once negociados sin publicidad. En algunas ocasiones la empresa ha conseguido, gracias a la colaboración de un funcionario, los pliegos de condiciones de las licitaciones antes de las publicaciones oficiales. En otros casos,  las rebajas de las ofertas entre empresas eran insignificantes.

De manera "indiciaria", dice la Guardía Civil, "puede apuntarse a que la concurrencia ficticia se podría haber perpetuado en el tiempo con el beneplácito de la Administración , dado que a pesar de que las ofertas que presentaban los invitados habituales no serían competitivas se les seguía invitando".

Políticos implicados

Los once  procedimientos de contratación han pasado por varias manos dentro de la Administración local entre políticos y altos cargos funcionariales. Contaron con la rúbrica de Rafael Marín, ex consejero de Fomento; Miguel Marín, ex consejero de Fomento y actual presidente de la Autoridad Portuaria de Melilla y Esther Donoso, ex consejera de Contratación  y actual consejera de Hacienda.

Más contratos

Los investigadores están estudiando más procedimientos de contratación en los que ha participado Himosa y otras empresas de 'Los Moreno'. Y es que la sociedad ha facturado más de 34,5 millones de euros a la Administración entre 2004 y 2012. Las luces extraordinarias de Navidad también están bajo sospecha.


Repercusión mediática

Hasta la fecha, ningún medio de comunicación tradicional ha trasladado a la opinión pública el contenido de esta pieza separada de la operación Tosca, la mayor investigación anticorrupción que existe en Melilla. La única referencia sobre las novedades de esta causa la encontramos en el semanario La Luz de Melilla de este 2 de noviembre. Aunque no ofrece ningún tipo de información, el editorial de la publicación se jacta de tener en su poder el sumario y asegura que lo desgranará en las próximas semanas.


LEE TODAS LAS ENTRADAS PARA NO PERDERTE

3. Himosa amañó 11 concursos públicos en Melilla valorados en cerca de 700.000 euros

viernes, 28 de octubre de 2016

Empleados de 'Los Moreno' hablan por email de los "concursos-tapadera" en Melilla




-El sumario de Tosca, una investigación anticorrupción sobre el amaño de concursos públicos, detalla cómo un empleado de 'Los Moreno' (Hijos de Moreno S.A.) se refiere a las licitaciones como "concursos tapadera"

-La empresa contaba con los pliegos de los concursos antes de su publicación oficial gracias a la connivencia con funcionarios de la Ciudad Autónoma de Melilla.

La pieza separada número tres de la operación Tosca está centrada en 'Los Moreno', un clan familiar que comenzó su andadura empresarial en los años cincuenta.

La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) ha detallado en un profuso informe todas las supuestas conductas delictivas que se han producido en la contratación pública con las empresas del clan familiar.

Los agentes de la UCO han encontrado gran parte de los indicios y pruebas en los documentos incautados tras el registro de las sedes del grupo empresarial en febrero de 2014.

Los investigadores han destacado, entre otros, un correo electrónico enviado por Francisco Javier Dueñas, adjunto a la Dirección de Hijos de Moreno S.A., a otro empleado. En el email, Dueñas solicita a su compañero que prepare la documentación  para el "concurso-tapadera" que les han dado.

Email entre empleados de Hijos de Moreno S.A. sobre el "concurso tapadera"

Según la Guardia Civil,  "el vocabulario empleado -concurso-tapadera- y la referencia a Javier Glez (posiblemente el Director General de Fomento Javier González) apuntarían de manera indiciaria que el personal funcionario de la Ciudad Autónoma de Melilla podría estar concertado con las empresas".

Los investigadores ponen de ejemplo otros email que demostrarían ese presunto concierto delictivo entre Hijos de Moreno S.A. y la Administración para conseguir sus "concursos tapadera". Se trata de unos emails que manda un funcionario a Francisco Javier Dueñas con los pliegos de condiciones de concursos que aún no se habían convocado de forma oficial.

Emails con pliegos enviados por un funcionario a Hijos de Moreno S.A.


La Guardia Civil sostiene, con estas y otras pruebas similares, la existencia  "del presunto concierto existente entre Administración y empresa".


NOTA: En la próxima entrega (la tercera) te hablo de los 11 concursos públicos, en su modalidad de negociado sin publicidad, que habrían sido amañados en base a "concurrencias ficticias" de empresas para favorecer a 'Los Moreno'.



LEE TODAS LAS ENTRADAS PARA NO PERDERTE

2. Empleados de 'Los Moreno' hablan por email de los "concursos-tapadera" en Melilla

jueves, 27 de octubre de 2016

Tosca describe la “actividad criminal” de las empresas de ‘Los Moreno’

  • La pieza separada número tres de la operación Tosca, una investigación judicial sobre el amaño de concursos públicos en la Ciudad Autónoma de Melilla, detalla el “modus operandi” que utilizaban ‘Los Moreno’ (Hijos de Moreno S.A.) para cometer supuestas irregularidades en los procesos de contratación pública.
  • La instrucción judicial investiga presuntos delitos de prevaricación, fraude, cohecho, malversación y falsedad documental

La instrucción de la operación Tosca, la mayor investigación anticorrupción de Melilla, sigue su curso aunque los medios de comunicación de la ciudad no lo cuenten. El pasado mes de julio, el Juzgado de Instrucción número cuatro levantó el secreto de sumario de la pieza número tres de la investigación. Una parte del sumario que arrancó en febrero de 2015 tras la detención de 14 personas entre políticos, funcionarios y empresarios.

Aunque la trama principal de Tosca ya daba algunas pinceladas sobre los supuestos amaños de contratos públicos propiciados por el clan familiar de ‘Los Moreno’, la pieza número tres dedicada a ellos avanza y añade más supuestas irregularidades.

Los métodos para burlar la ley


La Guardia Civil ha obtenido “pruebas” e “indicios” de los métodos que describen la “actividad criminal” del grupo societario con la Ciudad Autónoma de Melilla. El primer sistema, un clásico ya descrito en otras piezas de Tosca, es el supuesto concierto con cargos públicos para garantizar que las empresas ganaran los concursos públicos.

En el caso del concurso para la adjudicación del ‘Proyecto de sistema de seguridad vial e información de tráfico de la CAM’ del año 2005, la Guardia Civil sostiene que Hijos de Moreno S.A. (HIMOSA) , en colaboración con la empresa Telvent, elaboró los pliegos del propio concurso resultando adjudicatarios del contrato por valor de 500.000 euros.

Otro de los métodos para viciar los concursos, según el sumario, consistía en impulsar la “concurrencia ficticia” de otras empresas para, de esa manera, tener más posibilidades de ganar el concurso. Lo hicieron, según la instrucción, en el concurso para la ‘Implantación del sistema de gestión de flotas y automatización de denuncias’ destinado a la Policía Local.

Pese a las maniobras, finalmente no lograron la adjudicación en esta ocasión. Un hecho que, según la Guardia Civil, “no es óbice para poder apreciar un claro concierto de las empresas para desvirtuar el proceso de contratación”. Algo que los correos electrónicos entre responsables de Himosa y Telvent probarían.

El supuesto uso fraudulento de la contratación menor, otro clásico de Tosca, también está presente en esta pieza centrada en ‘Los Moreno’.

La investigación, que analiza estos y otros muchos contratos entre el grupo empresarial de ‘Los Moreno’ y la Ciudad Autónoma, considera que se han podido cometer delitos de prevaricación, fraude, cohecho, malversación y falsedad documental.

Las dificultades de la Guardia Civil

Resultan llamativas las numerosas peticiones de la Guardia Civil al juzgado para mantener el secreto de sumario de las actuaciones. Mientras los cargos públicos de la Ciudad Autónoma pedían el levantamiento del secreto, desde el Instituto Armado solicitaban tiempo para seguir investigando, ya que estaban saturados con las pesquisas de otra de las piezas separadas: la que afecta al viceconsejero de Festejos, Francisco Díaz, y a cargos públicos por aceptar regalos a cambio del supuesto amaño de concursos y adjudicaciones.

Así empezó Tosca

Tosca partió de un caso de tráfico de drogas y blanqueo de capitales: la operación Abyla. A raíz de la investigación, la Guardia Civil detectó irregularidades en la gestoría que llevaba las cuentas de la empresa Reformas y Construcciones El Porvenir S.L., una sociedad que únicamente realizaba trabajos para la Ciudad Autónoma de Melilla.

Los investigadores empezaron a tirar del hilo. En octubre de 2012, la Policía Judicial de Melilla bautizaba la investigación: operación Ópera. En septiembre de 2013, saltaba a la opinión pública con la entrada de decenas de agentes en la Consejería de Medio Ambiente, deteniendo a su titular e imputando a varios miembros del Ejecutivo local y funcionarios.

El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, aseguró entonces que el registro de la Guardia Civil era una cosa sin importancia, un “tabardillo” que se había montado por “ayudar” a “empresarios de medio pelo” que no pagan a Hacienda. Cuando la investigación fue elevada a la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, debido a su complejidad, los nuevos agentes la rebautizaron como operación Tosca.


LEE TODAS LAS ENTRADAS PARA NO PERDERTE

1.Tosca describe la “actividad criminal” de las empresas de ‘Los Moreno’

viernes, 2 de septiembre de 2016

Garbín será juzgada en febrero por prevaricación en el 'caso Abogados'

Garbín, a la entrada de los juzgados, dándolo todo.

María Antonia Garbín, ex consejera de Bienestar Social de Melilla y portavoz del Grupo Popular en la Asamblea de la ciudad, se sentará en el banquillo el próximo mes de febrero. La Fiscalía y las acusaciones populares le responsabilizan de un presunto delito de prevaricación continuada por la contratación de abogados externos a la Administración. El Ministerio Fiscal solicita para ella 10 años de inhabilitación especial para empleo o cargo público. Junto a la política del Partido Popular, le acompañarán también como acusados los directores generales y secretarios técnicos de Bienestar Social que participaron en las supuestas contrataciones ilegales y los propios letrados beneficiados. El macro juicio con 14 encausados, el primero del llamado ‘caso Abogados’, comenzará en febrero y transcurrirá durante 15 días en la sala de vistas de la Audiencia Provincial.

Garbín eludió la legislación vigente en materia de contratación pública. Lo hizo “a sabiendas de su injusticia” y con el “respaldo y connivencia” de directores generales y secretarios técnicos de la Consejería de Bienestar Social, según la Fiscalía de Melilla. Por ello se sentará en el banquillo de los acusados el próximo mes de febrero. El Juzgado de lo Penal número 1 ha señalado los días concretos en los que se celebrará el juicio. Será entre el 2 de febrero y el 31 de marzo en la sala de vistas de la Audiencia Provincial.
Garbín, junto a su abogada, en una visita a
los juzgados.

La Fiscalía sostiene que la ex consejera y portavoz del PP en la Asamblea de Melilla cometió un delito continuado de prevaricación al contratar, durante 10 años, a los mismos cuatro abogados de forma supuestamente ilegal. Lo hizo firmando 91 contratos menores con los cuatro abogados “sin publicidad, sin objetividad y transparencia”.

Funcionarios de alto nivel
La Fiscalía en su escrito de acusación detalló que varios directores generales de Bienestar Social emitieron informes de necesidad en los expedientes de contratación de los abogados “a sabiendas de que con esa decisión contravenían la legalidad administrativa vigente y en particular la prohibición de fraccionamiento”.

Mientras tanto, la labor de los secretarios técnicos del área fue dar apariencia de legalidad a los procedimientos administrativos. Según el Ministerio Fiscal, “acomodaron de forma torticera la realidad de la Consejería” emitiendo informes jurídicos. Con su actuación, “a sabiendas de que resultaba injusto”, contribuyeron “a eludir los procedimientos ordinarios de contratación y sus mayores fórmulas de control por parte de la Intervención”.

Aunque la Fiscalía no pide penas para los letrados contratados de forma supuestamente ilegal, Manos Limpias y la Asociación Libre de Abogados, acusaciones populares, solicitan para ellos 4 años de inhabilitación para empleo o cargo público. En total serán juzgadas 14 personas durante 15 días de juicio entre febrero y marzo de 2017.

Caso Abogados
El juicio contra María Antonia Garbín es el primero del llamado ‘Caso Abogados’, una investigación que abarca numerosas contrataciones de letrados en la Ciudad Autónoma de Melilla. Se trata de la misma instrucción judicial que llevó al presidente de Melilla y senador Juan José Imbroda al Tribunal Supremo por un presunto delito de prevaricación. Sin embargo, la causa fue archivada por la prescripción del supuesto delito y con la oposición de la Fiscalía del Alto Tribunal.

El ‘caso Abogados’ sigue en instrucción dividido en varias piezas separadas. Una de las más avanzadas, y cuyos detalles aún no han trascendido a la opinión pública, afecta al despacho de abogados Gómez-Acebo & Pombo y a María José Gómez, secretaria general de la Delegación del Gobierno de Melilla.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Juan Carlos García Sola, condenado por agredir al periodista Javier García Angosto



Blanca Santos Alonso. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Melilla ha condenado a Juan Carlos García Sola al pago de 2.400 euros como autor de una falta de lesiones contra el periodista de esta casa, Javier García Angosto. El juez considera probado que el hijo del secretario Ejecutivo del PP melillense esperó al periodista en la puerta de su casa y, tras reprocharle el contenido de varios artículos publicados sobre el chiringuito Soul Beach, le propinó una paliza. La multa se ha decretado en virtud de la “gravedad de los hechos”, que según la sentencia, fueron “fruto de la actuación deliberada de golpear a una persona, en este caso un periodista, al no estar conforme con el contenido de su trabajo”.

“Él mismo preparó minuciosamente su encuentro en la calle con el denunciante, buscó información acerca de sus hábitos de vida, esperó en compañía de otra persona a que la víctima acudiera al domicilio y allí, tras recriminarle el contenido de unos artículos periodísticos que le afectaban (…), le golpeó sin que se haya practicado prueba alguna que permita acreditar que el denunciante le agrediera previamente”. Es como resume la sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 2 la declaración ofrecida por Juan Carlos García Sola respecto a la paliza propinada al periodista de esta casa, Javier García Angosto, a finales del pasado mes de junio y tras la publicación de varios artículos relacionados con el chiringuito Soul Beach.

Testimonio Concluyente de un testigo imparcial
A esta confesión del agresor se suma el testimonio “concluyente” de un testigo imparcial, que aseguró que intentó separar a García Sola de su agredido cuando le estaba propinando patadas en el suelo, en presencia de una tercera persona “que no hacía esfuerzo alguno por evitar la agresión” y que salió huyendo en un coche junto al agresor.

El juez instructor da por probada la premeditación del agresor, que no sólo se pone en contacto con un compañero de Angosto para conocer sus hábitos, sino que se presenta en su casa y, haciéndose pasar por un trabajador de Cablemel, pide a la madre del agredido hablar con su hijo.

Falta de lesiones y multa de 600 euros
Por este motivo, la justicia condena a Juan Carlos García como autor de una falta de lesiones al pago de una multa de 600 euros, a indemnizar a Angosto con 1.800 euros por las lesiones causadas y por la pérdida de las gafas, y al abono de las costas procesales.

Para el magistrado instructor, la extensión de la pena se ha fijado en virtud de la gravedad de los hechos, “ya que éstos tuvieron lugar en la vía pública, en presencia de terceras personas, fruto de una actuación deliberada de golpear a una persona, en este caso un periodista, al no estar conforme con el contenido de su trabajo, lo que reviste una especial gravedad ya que existen herramientas legales para poder hacer frente a este tipo de situaciones sin tener que tomarse la justicia por su mano”, según recoge literalmente en la sentencia.

Las partes tienen cinco días para recurrir este fallo judicial ante la Audiencia Provincial, quedando también la vía civil para que el periodista reclame una indemnización por los daños morales provocados y por los días de baja laboral.



miércoles, 21 de enero de 2015

El entrenador del Melilla Baloncesto pide disculpas tras mi denuncia por agresión



Reproducción literal de la información aparecida en El Faro de Melilla el miércoles 21 de enero de 2015:

Alejandro Alcoba pide disculpas al periodista que le denunció por agresión
Los hechos ocurrieron el pasado sábado en el puerto deportivo. El entrenador del Melilla Baloncesto quedará absuelto de una falta de maltrato, por la que había sido denunciado.
Silvia Perdiguero
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 acogió ayer la celebración del juicio por una falta de maltrato contra el entrenador del Melilla Baloncesto, Alejandro Alcoba, quien el pasado sábado fue denunciado por un periodista de CablemelTV, Javier García Angosto. Durante la vista, el denunciante comunicó al juez que previamente Alcoba le había pedido disculpas por lo sucedido. En consecuencia, se dictará una sentencia absolutoria.
El periodista explicó al juez que había aceptado las disculpas del entrenador melillense "en un gesto de caballerosidad" y expresó su deseo de no continuar con el juicio. Igualmente solicitó al magistrado que en la resolución hiciera constar expresamente que Alcoba le había pedido disculpas por lo sucedido el pasado sábado en el puerto deportivo Noray, pues, “la credibilidad es mi tesoro más preciado como periodista”, dijo García Angosto. El juez le recordó que a la Justicia no se pone condiciones, si bien explicó que en la sentencia se hará constar lo sucedido en el juicio.
El entrenador únicamente intervino en el juicio para confirmar que había pedido disculpas al denunciante “sin entrar en más detalle”. El Ministerio Fiscal y la abogada de García Angosto no formularon acusación y la defensa de Alcoba únicamente solicitó una sentencia absolutoria.
Los hechos ocurrieron en uno de los locales de ocio del puerto deportivo en la madrugada del pasado 17 de enero en el que coincidieron García Angosto y Alcoba.
Ambos acudieron por separado al citado local y se encontraban en diferentes grupos de amigos. En un momento dado de la noche, Alcoba se acercó a donde estaba García Angosto y sin motivo aparente éste comenzó a increparle “llegando incluso a tocar su cara, provocando que las gafas que portaba el periodista salieran despedidas”, según consta en la denuncia que García Angosto interpuso en la Comandancia de la Guardia Civil.
Ni las gafas de García Angosto sufrieron daño o lesión alguna, pues inmediatamente el personal de seguridad del local de ocio intervino y expulsó del establecimiento al entrenador melillense.
Parecía que las aguas habían vuelto a su cauce, pero según explicó el periodista a la Guardia Civil, al salir del local vio que Alcoba y las personas que le acompañaban estaban “esperándole”. Decidió abandonar el puerto deportivo y se “ocultó” en el control de seguridad de la entrada del puerto, desde donde avisó a la Benemérita.



Aprovecho la ocasión para concretar que, tras las disculpas sinceras de Alcoba, el tema queda zanjado. Le deseo lo mejor en su vida profesional y, como no puede ser de otra manera, espero que desde el banquillo  del Melilla Baloncesto lleve al equipo a la victoria.

Al mismo tiempo, quiero agradecer públicamente el apoyo incondicional que me ha brindado la empresa en la que trabajo. Desde el primer momento sus responsables se han preocupado por mi bienestar en todos los sentidos posibles. Gracias a todos los que hacen posible Cablemel TV, Vinilo FM y La Luz de Melilla. Gracias por contar lo que otros no quieren o no pueden. Gracias a todos los que me han apoyado vía redes sociales y saludos cordiales a los que me han 'lapidado' también en ellas.

Por último, invito a reflexionar tanto a la Asociación de la Prensa de Melilla como a aquellos máximos responsables de medios de comunicación locales que no han visto en este caso, por la razón que fuera, un hecho noticiable o digno de mención.

Y ahora a seguir hurgando. El Tabardillo no ha hecho más que comenzar.