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viernes, 2 de septiembre de 2016

Garbín será juzgada en febrero por prevaricación en el 'caso Abogados'

Garbín, a la entrada de los juzgados, dándolo todo.

María Antonia Garbín, ex consejera de Bienestar Social de Melilla y portavoz del Grupo Popular en la Asamblea de la ciudad, se sentará en el banquillo el próximo mes de febrero. La Fiscalía y las acusaciones populares le responsabilizan de un presunto delito de prevaricación continuada por la contratación de abogados externos a la Administración. El Ministerio Fiscal solicita para ella 10 años de inhabilitación especial para empleo o cargo público. Junto a la política del Partido Popular, le acompañarán también como acusados los directores generales y secretarios técnicos de Bienestar Social que participaron en las supuestas contrataciones ilegales y los propios letrados beneficiados. El macro juicio con 14 encausados, el primero del llamado ‘caso Abogados’, comenzará en febrero y transcurrirá durante 15 días en la sala de vistas de la Audiencia Provincial.

Garbín eludió la legislación vigente en materia de contratación pública. Lo hizo “a sabiendas de su injusticia” y con el “respaldo y connivencia” de directores generales y secretarios técnicos de la Consejería de Bienestar Social, según la Fiscalía de Melilla. Por ello se sentará en el banquillo de los acusados el próximo mes de febrero. El Juzgado de lo Penal número 1 ha señalado los días concretos en los que se celebrará el juicio. Será entre el 2 de febrero y el 31 de marzo en la sala de vistas de la Audiencia Provincial.
Garbín, junto a su abogada, en una visita a
los juzgados.

La Fiscalía sostiene que la ex consejera y portavoz del PP en la Asamblea de Melilla cometió un delito continuado de prevaricación al contratar, durante 10 años, a los mismos cuatro abogados de forma supuestamente ilegal. Lo hizo firmando 91 contratos menores con los cuatro abogados “sin publicidad, sin objetividad y transparencia”.

Funcionarios de alto nivel
La Fiscalía en su escrito de acusación detalló que varios directores generales de Bienestar Social emitieron informes de necesidad en los expedientes de contratación de los abogados “a sabiendas de que con esa decisión contravenían la legalidad administrativa vigente y en particular la prohibición de fraccionamiento”.

Mientras tanto, la labor de los secretarios técnicos del área fue dar apariencia de legalidad a los procedimientos administrativos. Según el Ministerio Fiscal, “acomodaron de forma torticera la realidad de la Consejería” emitiendo informes jurídicos. Con su actuación, “a sabiendas de que resultaba injusto”, contribuyeron “a eludir los procedimientos ordinarios de contratación y sus mayores fórmulas de control por parte de la Intervención”.

Aunque la Fiscalía no pide penas para los letrados contratados de forma supuestamente ilegal, Manos Limpias y la Asociación Libre de Abogados, acusaciones populares, solicitan para ellos 4 años de inhabilitación para empleo o cargo público. En total serán juzgadas 14 personas durante 15 días de juicio entre febrero y marzo de 2017.

Caso Abogados
El juicio contra María Antonia Garbín es el primero del llamado ‘Caso Abogados’, una investigación que abarca numerosas contrataciones de letrados en la Ciudad Autónoma de Melilla. Se trata de la misma instrucción judicial que llevó al presidente de Melilla y senador Juan José Imbroda al Tribunal Supremo por un presunto delito de prevaricación. Sin embargo, la causa fue archivada por la prescripción del supuesto delito y con la oposición de la Fiscalía del Alto Tribunal.

El ‘caso Abogados’ sigue en instrucción dividido en varias piezas separadas. Una de las más avanzadas, y cuyos detalles aún no han trascendido a la opinión pública, afecta al despacho de abogados Gómez-Acebo & Pombo y a María José Gómez, secretaria general de la Delegación del Gobierno de Melilla.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Juan Carlos García Sola, condenado por agredir al periodista Javier García Angosto



Blanca Santos Alonso. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Melilla ha condenado a Juan Carlos García Sola al pago de 2.400 euros como autor de una falta de lesiones contra el periodista de esta casa, Javier García Angosto. El juez considera probado que el hijo del secretario Ejecutivo del PP melillense esperó al periodista en la puerta de su casa y, tras reprocharle el contenido de varios artículos publicados sobre el chiringuito Soul Beach, le propinó una paliza. La multa se ha decretado en virtud de la “gravedad de los hechos”, que según la sentencia, fueron “fruto de la actuación deliberada de golpear a una persona, en este caso un periodista, al no estar conforme con el contenido de su trabajo”.

“Él mismo preparó minuciosamente su encuentro en la calle con el denunciante, buscó información acerca de sus hábitos de vida, esperó en compañía de otra persona a que la víctima acudiera al domicilio y allí, tras recriminarle el contenido de unos artículos periodísticos que le afectaban (…), le golpeó sin que se haya practicado prueba alguna que permita acreditar que el denunciante le agrediera previamente”. Es como resume la sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 2 la declaración ofrecida por Juan Carlos García Sola respecto a la paliza propinada al periodista de esta casa, Javier García Angosto, a finales del pasado mes de junio y tras la publicación de varios artículos relacionados con el chiringuito Soul Beach.

Testimonio Concluyente de un testigo imparcial
A esta confesión del agresor se suma el testimonio “concluyente” de un testigo imparcial, que aseguró que intentó separar a García Sola de su agredido cuando le estaba propinando patadas en el suelo, en presencia de una tercera persona “que no hacía esfuerzo alguno por evitar la agresión” y que salió huyendo en un coche junto al agresor.

El juez instructor da por probada la premeditación del agresor, que no sólo se pone en contacto con un compañero de Angosto para conocer sus hábitos, sino que se presenta en su casa y, haciéndose pasar por un trabajador de Cablemel, pide a la madre del agredido hablar con su hijo.

Falta de lesiones y multa de 600 euros
Por este motivo, la justicia condena a Juan Carlos García como autor de una falta de lesiones al pago de una multa de 600 euros, a indemnizar a Angosto con 1.800 euros por las lesiones causadas y por la pérdida de las gafas, y al abono de las costas procesales.

Para el magistrado instructor, la extensión de la pena se ha fijado en virtud de la gravedad de los hechos, “ya que éstos tuvieron lugar en la vía pública, en presencia de terceras personas, fruto de una actuación deliberada de golpear a una persona, en este caso un periodista, al no estar conforme con el contenido de su trabajo, lo que reviste una especial gravedad ya que existen herramientas legales para poder hacer frente a este tipo de situaciones sin tener que tomarse la justicia por su mano”, según recoge literalmente en la sentencia.

Las partes tienen cinco días para recurrir este fallo judicial ante la Audiencia Provincial, quedando también la vía civil para que el periodista reclame una indemnización por los daños morales provocados y por los días de baja laboral.



miércoles, 21 de enero de 2015

El entrenador del Melilla Baloncesto pide disculpas tras mi denuncia por agresión



Reproducción literal de la información aparecida en El Faro de Melilla el miércoles 21 de enero de 2015:

Alejandro Alcoba pide disculpas al periodista que le denunció por agresión
Los hechos ocurrieron el pasado sábado en el puerto deportivo. El entrenador del Melilla Baloncesto quedará absuelto de una falta de maltrato, por la que había sido denunciado.
Silvia Perdiguero
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 acogió ayer la celebración del juicio por una falta de maltrato contra el entrenador del Melilla Baloncesto, Alejandro Alcoba, quien el pasado sábado fue denunciado por un periodista de CablemelTV, Javier García Angosto. Durante la vista, el denunciante comunicó al juez que previamente Alcoba le había pedido disculpas por lo sucedido. En consecuencia, se dictará una sentencia absolutoria.
El periodista explicó al juez que había aceptado las disculpas del entrenador melillense "en un gesto de caballerosidad" y expresó su deseo de no continuar con el juicio. Igualmente solicitó al magistrado que en la resolución hiciera constar expresamente que Alcoba le había pedido disculpas por lo sucedido el pasado sábado en el puerto deportivo Noray, pues, “la credibilidad es mi tesoro más preciado como periodista”, dijo García Angosto. El juez le recordó que a la Justicia no se pone condiciones, si bien explicó que en la sentencia se hará constar lo sucedido en el juicio.
El entrenador únicamente intervino en el juicio para confirmar que había pedido disculpas al denunciante “sin entrar en más detalle”. El Ministerio Fiscal y la abogada de García Angosto no formularon acusación y la defensa de Alcoba únicamente solicitó una sentencia absolutoria.
Los hechos ocurrieron en uno de los locales de ocio del puerto deportivo en la madrugada del pasado 17 de enero en el que coincidieron García Angosto y Alcoba.
Ambos acudieron por separado al citado local y se encontraban en diferentes grupos de amigos. En un momento dado de la noche, Alcoba se acercó a donde estaba García Angosto y sin motivo aparente éste comenzó a increparle “llegando incluso a tocar su cara, provocando que las gafas que portaba el periodista salieran despedidas”, según consta en la denuncia que García Angosto interpuso en la Comandancia de la Guardia Civil.
Ni las gafas de García Angosto sufrieron daño o lesión alguna, pues inmediatamente el personal de seguridad del local de ocio intervino y expulsó del establecimiento al entrenador melillense.
Parecía que las aguas habían vuelto a su cauce, pero según explicó el periodista a la Guardia Civil, al salir del local vio que Alcoba y las personas que le acompañaban estaban “esperándole”. Decidió abandonar el puerto deportivo y se “ocultó” en el control de seguridad de la entrada del puerto, desde donde avisó a la Benemérita.



Aprovecho la ocasión para concretar que, tras las disculpas sinceras de Alcoba, el tema queda zanjado. Le deseo lo mejor en su vida profesional y, como no puede ser de otra manera, espero que desde el banquillo  del Melilla Baloncesto lleve al equipo a la victoria.

Al mismo tiempo, quiero agradecer públicamente el apoyo incondicional que me ha brindado la empresa en la que trabajo. Desde el primer momento sus responsables se han preocupado por mi bienestar en todos los sentidos posibles. Gracias a todos los que hacen posible Cablemel TV, Vinilo FM y La Luz de Melilla. Gracias por contar lo que otros no quieren o no pueden. Gracias a todos los que me han apoyado vía redes sociales y saludos cordiales a los que me han 'lapidado' también en ellas.

Por último, invito a reflexionar tanto a la Asociación de la Prensa de Melilla como a aquellos máximos responsables de medios de comunicación locales que no han visto en este caso, por la razón que fuera, un hecho noticiable o digno de mención.

Y ahora a seguir hurgando. El Tabardillo no ha hecho más que comenzar.

sábado, 17 de enero de 2015

Miedo y asco en Melilla. Una noche etílica con Alejandro Alcoba, entrenador del Melilla Baloncesto.


Son las ocho de la mañana del sábado 17 de enero. Acabo de llegar a casa. Ha sido una noche larga que empezó de forma inmejorable y acabó con un intento de linchamiento hacia mí. ¿El instigador y agresor?: una persona con claros síntomas de embriaguez, en el mejor de los casos, o un auténtico descerebrado. Él es Alejandro Alcoba, el entrenador del Melilla Baloncesto y, a la sazón, hijo de Francisca Conde, diputada de la Asamblea de Melilla y esposa del presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla Juan José Imbroda. ¿La víctima? Un servidor.

La velada, en compañía de compañeros de trabajo, fue inmejorable hasta que me topé, por azar, con el flamante entrenador del Melilla Baloncesto. Serían las seis de la mañana. Junto a un compañero de trabajo, entré al ‘Manhattan’, un bar de copas en el Puerto Deportivo de Melilla. Entre la muchedumbre allí estaba él: Alejandro Alcoba. Junto al personaje público estaban varias personas que, tras su posterior comportamiento, deduje que eran sus amigos. No les presté atención. Me dirigí a la barra mientras mi compañero perdía el tiempo intentando ‘pinchar algo’. Pedí dos cubatas. Un clásico. Etiqueta Negra con Red Bull. Pagué (otra vez mi compi se hizo el loco), le acerqué el vaso mientras seguía con sus correrías y yo me quedé con el mío en la barra mientras aquí, el máquina, se iba de caza.

Tras unos minutos disfrutando de mi bebida espirituosa, se acerca un señor de baja estatura. Es Alejandro Alcoba. No sin producirme tortícolis, se dirige a mí y me suelta una serie de balbuceos propios de un ser que necesita una ayuda humanitaria (A lo Bob Espona) y me guantea la cara. Mis gafas salen despedidas. Por suerte está la barra cerca y no caen al suelo. Rápidamente, el nutrido grupo de amigos intercede, le hacen un placaje y le retiran de mi presencia al tiempo que yo permanezco con las manos en alto. Se lía un ‘pifostio’. Alcoba, fuera de sí, parece querer cortarme a trocitos y entregar mis extremidades a un animal salvaje. Sus amigos y los responsables de seguridad del Manhhatan lo sacan del local.

Twitteo:

Alcoba sigue con los ojos inyectados en sangre. Se le han cruzado los cables. Tomo una decisión arriesgada y apelo a la autoridad materna. Es posible que su progenitora esté despierta revisando el tarot a altas horas de la madrugada. Twitteo para proteger mi integridad física


No hay respuesta de mamá. Sí responden los amigos de Alcoba quienes me exigen que borre los referidos tweets. Me niego. Por lo visto son followers, ya que detectaron mis tweets como alma que lleva el diablo. Tras varias amenazas, salen del local. Me pido una Heineken. Vuelven varios amigos de Alcoba para increparme. El resto permanecen fuera. La situación se hace insostenible y decido irme del local. Le pido disculpas al camarero por el follón, aunque yo no lo he generado, y salgo. Me están esperando. Escapo hacia la salida del Puerto Deportivo. Me acerco a los guardias de seguridad que controlan el acceso. Ante un intento de agresión de unos de los amigos de Alcoba, que intenta quitarme el móvil con el que pretendía llamar a la Policía, me resguardo dentro de la garita de la entrada del puerto mientras los de seguridad, muy diligentes en su trabajo, evitan que entren y me linchen. Llamo al 112. Nadie responde. Vuelvo a llamar y otra vez comunica. Llamo al 091 y por fin hay respuesta al otro lado. Explico mi situación y cuelgo. Los agresores escapan y a los pocos minutos llega una patrulla de la Guardia Civil. Me escoltan hasta la Comandancia por mi temor a que estuvieran esperándome para zurrarme. Pongo la siguiente denuncia:




Ya son más de las nueve de la mañana. Le cuento a mi compañero la 'aventura' vía Whatsapp. Le perdí la vista tras salir del local. Me responde: "Tengo 7 puntos en la ceja. Vengo de Urgencias". Le llamo. No sabe qué ha pasado ni quienes le han agredido. Dice que lo va a denunciar. Así ha sido una noche etílica con Alejandro Alcoba, entrenador del Melilla Baloncesto.

Muchísimas gracias a los agentes de la Guardia Civil que me socorrieron, a los que posteriormente escucharon mi relato para redactar la denuncia y, como no, a los de seguridad del Puerto Deportivo. Gran trabajo.

ACTUALIZACIÓN 17 ENERO 21:48 horas

La Guardia Civil investiga si el incidente con Alcoba está relacionado con la brutal agresión a mi compañero.

ACTUALIZACIÓN 18 ENERO 00:10 horas

Al parecer, según la Guardia Civil, la brutal agresión a mi compañero no está relacionada con el incidente Alcoba. Espero que den con el culpable.

viernes, 9 de enero de 2015

El Gobierno de Melilla se va de compras a la FNAC, a El Corte Inglés y a Nespresso Club


Estos días los miembros de la Asamblea debaten, deprisa y mal, los presupuestos generales de la Ciudad Autónoma para 2015. Sí, debaten mal (o lejos de lo bien que podrían hacerlo) porque el Gobierno de Imbroda ha presentado el borrador de los presupuestos tarde, muy tarde, pasándose por el forro una vez más las recomendaciones del Tribunal de Cuentas. En teoría estarán aprobados de forma definitiva a mediados de febrero.

El caso es que, hurgando en los presupuestos, encontramos otra vez la partida 'Gastos diversos de Presidencia' adscrita a la Consejería de Presidencia. Se trata de un cajón desastre donde uno descubre gastos muy peculiares.  Entre la montaña de papeles, encontré hace unos días el desglose de esa partida correspondiente al año 2011.

Llaman la atención muchos pagos con el concepto "gastos diversos y dietas desplazamiento personal Área de Presidencia". Por lo visto alguien se gastó con ese concepto 235,56 euros en una tienda on-line de productos Apple: http://www.macnificos.com/. ¿Quién fue, qué artículo compró y dónde está? ¿Un disco duro? ¿Una pantalla? ¿Unos módulos de memoria Ram? (Yo los compro y están baratos) :-)


No olvidemos que hablamos de "gastos diversos y dietas desplazamiento personal Área de Presidencia". Pues bien. Alguien vio necesario gastarse 57,90 euros en una tienda FNAC http://www.fnac.es/. Volvemos a lo mismo. ¿Quién fue, qué artículo compró y dónde está? 

Hay más. Alguien con acceso a los fondos públicos es amante del café, pero del de marca. No vayas a creer que compran Hacendado. Cargado a la partida de 'Gastos Diversos de Presidencia' hay 268,80 euros a Nespresso Club. http://www.nespresso.com/ ¿Quién fue, qué artículo compró y dónde está? 


Además del buen café, al señor o señores 'X' le gusta la comida a lo 'Top Chef'. Como buen gourmet, gastó 45,12 euros  en La Cure Gourmande http://www.la-cure-gourmande.es/, una tienda artesanal de confitería, galletas y chocolates. (Esto es lo que más me jode con el hambre que me da la foto)



Entre otros gastos también aparece uno de 71 euros en El Corte Inglés. ¿Quién fue, qué artículo compró y dónde está?

Por último, y no por ello menos importante (de hecho es muy importante) aparece un pago de 924,77 euros a Reformas y Construcciones El Porvenir con el concepto "gastos varios y dietas desplazamiento personal Área Presidencia".



No es por nada, pero esta empresa es la principal investigada en el marco de la Operación Ópera. ¿Su dueño?, el "empresario de medio pelo", según Imbroda, que hizo que se montara "el tabardillo", es decir, el primer registro de la Guardia Civil al Ayuntamiento de Melilla en busca de corrupción.

Imbroda, con más estilo vistiendo que Tony Soprano, andando
hacia 'El Tabardillo'.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Simi Chocrón habría prevaricado y malversado fondos públicos según un auto judicial

Simi Chocrón, consejera de Cultura, retratada en un lienzo.

La consejera de Cultura de Melilla tiene un serio problema. El juzgado que instruye su más que supuesto caso de corrupción le ha dicho que se vaya olvidando de pasar página en la repugnante compra de los libros 'Melilla y su Judaísmo'. La abyecta consejera no se conformó solo con mutilar la historia del pueblo judío en Melilla, sino que, mientras cercenaba un obra literaria al más puro estilo estalinista, pudo incurrir en delitos (no errores administrativos) que se enmarcan dentro de la corrupción política: la prevaricación y la malversación de fondos públicos.

Un reciente auto de la magistrada del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 le dice al abogado de Chocrón que se vaya peinando su defendida porque "no ha lugar a decretar el sobreseimiento interesado" como había pedido porque "existen indicios de criminalidad contra la imputada".

El auto de 5 de noviembre de 2014 repasa lo que la consejera hizo entre abril de 2009 y diciembre de 2011: ordenó el pago de 70.000 euros a un centro de formación rabínica, situando en Nueva York, para la compra de 4.000 libros. Además, lo hizo fraccionando los pagos hasta en cinco partes para, presuntamente, saltarse la Ley de Contratos del Sector Público. Según la jueza,  "existen indicios" de haber eludido la ley "para posibilitar la adjudicación directa" y  "se abría fraccionado el pago de esos supuestos contratos" para que fueran considerados contratos menores inferiores a 18.000 euros.

Los indicios son reveladores para la jueza porque "en el año 2009 existen tres pagos fraccionados de 17.100 euros, 17.100 euros con un mínimo lapsus temporal de 15 días y después  un pago de 2.800 euros un mes y medio después del 14 de mayo, no alcanzando a comprender cómo desde el inicio no se optó por adquirir un número de libros que se estimase suficientes..."

Lo mismo ocurre con los pagos de 2011 "donde en un lapso de 5 meses se realizaron dos compras de 1.000 ejemplares cada una, sin que ni siquiera constara acreditado de modo alguno la necesidad de efectuar sucesivas compras mediante acreditación documental de agotamiento de los ejemplares ya editados previamente".

Precisamente, la jueza indica que, con este fraccionamiento no justificado de las operaciones, se habría infringido el artículo 74 de le Ley de Contratos del Sector Público 30/07. Hay más. 

También la consejera habría vulnerado el artículo 22 que proscribe a los entes públicos celebrar contratos que no sean necesarios para el cumplimiento y realización de sus fines institucionales. Y es que el expediente administrativo tiene menos papeles que un conejo de monte, como bien decía Juanjo Medina. Pero hay más.

La jueza detalla que se habría vulnerado también el artículo 44 de la Ley puesto que la entidad a la que se le hace el pago, el SHEHEBAR SEPHARDIC CENTER, es estadounidense y no se cumplen los requisitos legales para una contratación fuera de las fronteras de la Unión Europea. Y no te creas, que todavía hay más.

El auto hace mención a un oficio remitido por el secretario de la Consejería de Cultura en el que concreta que "no existe ningún documento aduanero ni otro relativo a la importación de los libros", como tampoco consta, según oficio de la Agencia Tributaria, la entrada de los libros a Melilla. Vamos, que los libros no aparecen. Pero hay más.

Resulta que la consejera dijo en la Comisión de Educación y Cultura, de 8 de mayo de 2012, que se reeditó el libro en vez de dar a la Casa de Melilla en Jerusalén una subvención, algo que unido a todo lo anterior indicaría que "las operaciones fraccionadas se simularon para encubrir unos pagos que no responden a un suministro real de 4.000 ejemplares del libro 'Melilla y su Judaísmo'".

La jueza llega a esta sospecha porque: ha sido imposible acreditar la existencia de los libros, salvo un ejemplar en la biblioteca municipal; el pago se efectuó al SHEHEBAR SEPHARDIC CENTER, un centro de estudios sefardíes que nada tiene que ver con una empresa editorial; el libro carece de ISBN y deposito legal; no existe fórmula para cambiar una subvención por los libros y por último el precio pagado por tales libros "sería muy superior al coste ordinario".

Si todo esto parece poco, el Ministerio Fiscal cree también que existen "indicios racionales de la posible comisión de un delito de prevaricación y/o malversación de caudales".

En definitiva, Chocrón sería apta para ir en las listas del Partido Popular en las próximas elecciones, según Imbroda. ¡Enhorabuena, Simi!

Recuerda cómo Juan José Medina y los diputados Liarte y Muñoz contaron, hace ya dos años, la cerdada que se ha hecho con el libro 'Melilla y su Judaísmo'.


ESPECIAL KBI LIAO?: ¿Cómo eliminar a Velázquez en 2009 de la historia de Melilla? from El Vigía TV on Vimeo.